Lactancia materna: 

beneficios reales y mitos frecuentes

Publicado en: 25 de agosto de 2026  y atualizado en: 25 de agosto de 2026
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Cada año, durante la primera semana de agosto, la Organización Mundial de la Salud (OMS),  UNICEF y organizaciones de salud de todo el mundo conmemoran la Semana Mundial de la  Lactancia Materna. El lema de 2025, "Dar prioridad a la lactancia materna: crear sistemas de  apoyo sostenibles", refleja una realidad que persiste en América Latina: amamantar sigue  siendo una práctica subestimada y rodeada de información incorrecta. 

¿Qué dice la evidencia científica?  

La leche materna es el alimento ideal para los lactantes, ya que contiene toda la energía y  nutrientes necesarios durante sus primeros 6 meses de vida, el 50% de los requerimientos  entre los 6 y 12 meses, y hasta un tercio durante los 12 a 24 meses. Además, contiene  anticuerpos que protegen al bebé de muchas enfermedades propias de la infancia. 

La leche materna posee una composición dinámica y adaptativa que se ajusta a las  necesidades del lactante, contribuyendo al desarrollo del sistema inmunológico y reduciendo el  riesgo de enfermedades infecciosas, crónicas y hospitalizaciones. 

Los beneficios no son exclusivos del bebé. Las mujeres que amamantan tienen un 32% menos  de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, un 26% menos de riesgo de cáncer de mama y un 37%  menos de riesgo de cáncer de ovarios, en comparación con quienes no amamantan o lo hacen  por períodos más breves. Estos datos provienen de la Organización Panamericana de la Salud  (OPS).  

El panorama en América Latina  

A pesar de la evidencia, la región aún enfrenta brechas importantes. Según datos de la OPS de  2024, en América Latina y el Caribe el 52% de los recién nacidos son amamantados durante la  primera hora de vida, y el 43% de los lactantes menores de seis meses son alimentados  exclusivamente con leche materna. Esta cifra está por debajo del promedio mundial del 48% y  muy lejos de la meta del 70% establecida para 2030.  

Tres mitos que la ciencia desmiente  

  1. "No tengo suficiente leche." Es la razón más común para abandonar la lactancia  prematuramente. Sin embargo, la producción de leche materna se regula por oferta y demanda: cuanto más amamanta el bebé, más leche produce la madre. La hipogalactia real es poco  frecuente; en la mayoría de los casos, la percepción de "poca leche" se debe a una técnica de  agarre incorrecta o tomas poco frecuentes.  
  2. "El calostro no alimenta." El calostro tiene una composición ideal como primer alimento del  recién nacido, con un alto contenido en proteínas y factores de defensa. No es un producto de  descarte: es el primer alimento diseñado específicamente para el sistema inmune del bebé.  
  3. "La leche materna pierde valor después de los 6 meses." La composición de la leche materna  cambia de acuerdo con las necesidades del niño conforme éste madura. Además, el sistema  inmunológico del niño tarda entre 2 y 6 años en madurar, y la leche materna continúa  complementando y ayudando al sistema inmune mientras el niño la siga tomando.  

El apoyo hace la diferencia  

Mejorar las tasas de lactancia materna podría salvar la vida de más de 820.000 niños al año.  Alcanzar ese potencial requiere no solo información científica, sino redes de apoyo reales:  profesionales de la salud capacitados, políticas laborales que protejan a las madres y entornos  que normalicen la práctica. UN News  

La lactancia materna no es una opción de estilo de vida; es una intervención de salud pública  con impacto demostrado. Informarse bien es el primer paso para protegerla.  

Fuentes:  

 

Este material es sólo para fines informativos. No debe ser utilizado para realizar el autodiagnóstico o la automedicación. En caso de duda, siempre consulte a su médico.
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